Carta a Jesús
Aveces no necesitamos una respuesta, aveces solo necesitamos respirar.
Algunas personas hacen que me pregunte...
¿porqué sigo frecuentándolas?, ¿Que es tan necesaria su ausencia? Quizá aveces me siento tan sola
que necesito un pretexto.
La soledad es mi mejor amiga, la única que llega cuando todos se van. La única con la que puedo llorar,
que me escucha y que cuando necesito abrazarla... ahí está.
Jesús... ¿Tu me odias?,
¿de verdad crees que soy capas de superar esto?;
soy fuerte pero, ¡ ni siquiera yo confío en que lo haré!.
Sin embargo me siento completa porque tu me amas, y quizá seas la única persona
que a creído en mi, realmente.
Que no me juzga, a pesar de cada uno de mis errores.
No me criticas sin antes preguntar el porqué, y después prestarme tu hombro
para cada una de mis lágrimas.
Me das la fuerza y la esperanza para luchar cada mañana; no darme por vencida
a pesar de que algunas veces no halla mucho por lo cual sonreír.
Hoy, no voy a cuestionarte sobre lo que me a pasado,
por que me mandaste por otro camino totalmente diferente y distanciado;
¿sabes porque?
porque no quiero una respuesta; no la necesito, no ahora.
El día de hoy necesito respirar, saber que estás aquí, cerca de mi.
Abrazarte, y darte las gracias por un día mas..., no tan bueno, no tan malo;
pero siempre, UN DÍA MAS DE VIDA.
Gracias.
